viernes, mayo 21

Just dance (Lady Gaga)

Solo baila... todo estará bien, solo baila...

El baile es el movimiento acompasado del cuerpo siguiendo el ritmo de la música. En ocasiones tiene reglas y posiciones específicas, en otras es demasiado free-styling, puede hacerse en pareja, en grupo o solo... aparentemente, es una de esas actividades que mucho disfrutan los humanos.

Algunos dicen que responde a cierto ritual de cortejo similar al de algunos animales (como las aves, que pavonean su plumaje colorido, cantan en sus mejores notas y hacen gala de su gallardía y mejores dotes); otros dicen que es la expresión vertical del placer horizontal; los terceros dicen que tiene que ver con el recuerdo del útero (el movimiento al ritmo de los pasos, la respiración y el latido del corazón de la madre). Es innegable el poder hipnótico del baile (como practicante o como espectador); algunas culturas logran estados de supra o infraconciencia mediante danzas rituales; es una especie de meditación en movimiento.

Todo esto a qué viene?

Hace algunos años (muchos ya) recibí uno de los mejores consejos de vida que ha guiado mis acciones y decisiones, de esos consejos que más que dados son recibidos, que más que enseñados son aprendidos (es decir, que quien me lo dio ni idea tenía del efecto de sus palabras): "No violentes la naturaleza".

Suena a frase puritana de algún ecolojoto, pero es necesario un contexto para entenderla. Me encontraba yo en un taller de teatro, habiendo ya representado varias puestas en escena juntos y con más horas de convivencia que con casi cualquier otro, éramos ya un grupo cercano; uno de los ejercicios que realizamos para mejorar esa interacción entre los integrantes (la cual, obviamente se refleja en el escenario) consistía en arrojarnos una pelota de uno a otro, parados todos formando un círculo, y aquí fue donde entró la frase célebre "No violentes la naturaleza" (no sé si sea el autor, pero Leonardo Marroquín, el entonces director del taller, fue quien la profirió), la idea en general era recibir la pelota del otro sin violentar la naturaleza del movimiento que mantenía, algo muy parecido a las enseñanzas del Tai-chi, no ejercer fuerza en su contra para detenerla o desviarla, sino mantener la fluidez del movimiento y encaminarlo en la dirección que te interesa, en ese momento lo que interesaba era enviarla a otro teatrero, y mantener la pelota en constante movimiento.

En este punto específico he encontrado una gran relación entre esta frase y el baile: mantener el movimiento.

Si alguno ha intentado "bailar" en un antro abarrotado entenderá cuando digo que es menester mantener el movimiento sin importar los obstáculos y el entorno, pero tampoco violentarlo, sino fluir con él: con tu cuerpo, con tu pareja, con tus amigos, con el poseído que brincotea a tu lado y te da codazos, con la chubby que se te restriega cuando puede, con la borracha que está en su peda mientras te pisa sin darse cuenta... just dance...

Hoy tengo que aprender a fluir, a no violentar la naturaleza, a solo bailar... sigue el ritmo de la música, sigue el flujo del movimiento, solo baila...

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